1.   La revolución sexual de los 60

Los sesenta fueron definidos como la década de la minifalda, la revolución sexual, el hippismo y Los Beatles.

Una revolución es un cambio rápido y profundo en cualquier aspecto[1]. Cuando hablamos de revolución sexual nos estamos refiriendo al mayor cambio en los estilos de vida de la gente que ha tenido lugar en la historia conocida, a pesar de que apenas ha sido estudiada porque es una revolución que aún sigue en  continua evolución. Cada revolución está regida por unas ideas y ha exigido unos comportamientos.[2] La primera revolución sexual, es decir, la ocurrida durante la década de los 60 es la consecuencia social del desarrollo de la farmacología contraceptiva que de hecho divide la sexualidad en dos campos estancos. Por un lado está la capacidad de engendrar, y por otro, completamente separado, la capacidad de gozar de placeres específicos. Quedan separados, por tanto, sexo y procreación. Esto, en definitiva, supone un punto de partida nuevo en la historia de la sexualidad y de la cultura de los comportamientos: ya nada es como ha sido desde el principio. La palabra clave aquí es "píldora". La píldora anticonceptiva es de hecho el invento técnico que de manera más radical ha cambiado la vida de las personas en los últimos años.

La revolución sexual fue promovida en Estados Unidos poco tiempo después de la finalización de la II Guerra Mundial con la victoriosa llegada de los soldados americanos. Pero fue dos décadas después, con la llegada del informe Kinsey, La repuesta sexual humana y la píldora, en los años 60, cuando está en pleno auge. Los principales artífices de la misma son Alfred Kinsey y Hugh Hefner, que sostienen que el control sexual infringe la libertad del individuo. Además también marca su influencia Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, que afirma que la represión de los deseos sexuales podría conducir a problemas psicológicos.

Kinsey es considerado el padre de la “revolución sexual” ya que, mediante entrevistas hizo un estudio acerca de los comportamientos sexuales tanto de hombres como de mujeres, publicando dos libros "Comportamiento sexual en el ser humano masculino", y 5 años después "Comportamiento sexual en el ser humano femenino", a los cuales se les denominó el Informe Kinsey. Algunas de sus conclusiones fueron las siguientes: La sexualidad del ser humano es incontrolable, el matrimonio es parte de un condicionamiento social, el sexo fuera del matrimonio es normal y saludable, las familias son innecesarias y el incesto y sexo entre niños y adultos es normal. Estas ideas fueron aceptadas por Hugh Hefner que fundó el emporio Playboy en 1953. Mientras acusaba a las enseñanzas religiosas de "anti sexuales" dio glamour al sexo y amasaba una gran fortuna por lo que realizó continuas donaciones al Instituto Kinsey. El controvertido estudio de Kinsey, que acaparó la atención de la prensa a mediados del siglo XX, fue cuestionado tras comprobarse que había usado conocidos pederastas y prisioneros como modelos de lo que llamó "el hombre americano normal". No obstante, junto a la "filosofía Playboy", proporcionan la base que da fundamento a la promulgación del "sexo libre" en la sociedad norteamericana. Así la gente deseaba ejercer su sexualidad y saber cómo, tabúes que habían sido válidos durante siglos comenzaban a quebrarse. Tabúes como el feminismo y la libertad que se estaba viviendo. Sin embargo hay que añadir que a pesar que fue algo más que influyó no hay que confundir la revolución sexual con el movimiento en favor de los derechos de la mujer, aunque ambos se desarrollaron en los años 60 y 70. Los años sesenta fueron de ruptura y de protestas incesantes en las que la sexualidad no podría quedarse atrás. Como resultado de estas nuevas ideas progresistas nació el movimiento contracultural, es decir que rechazaba todos los ideales que se habían respetado hasta el momento, el movimiento hippie.

 

1.2  El movimiento Hippie

El movimiento hippie tuvo su origen a mediados de la década de los sesentas siendo la contracultura más importante de esa época. En realidad, no se sabe con exactitud donde fue le cuna de los hippies pero se les atribuye a los jóvenes de San Francisco y New York. La ideología hippie nace como una crítica y rechazo a la sociedad, condenando su materialismo, su violencia, su mediocridad y su burocracia. Igualmente, estaban hartos de la segregación racial, del machismo, de la intervención bélica de Estados Unidos y de todas las leyes y normas que se les imponía. Es así que, se funda esta nueva contracultura donde los valores que sobresalen son el amor a la libertad, a la naturaleza y a su espíritu. Al grito de “haz el amor y no la guerra”, realmente aterrorizaron a las sociedades conservadores de aquel entonces. Para ellos no había mitos ni tabúes, nada era prohibido, simplemente hacían lo que querían, aunque este exceso de auto libertad haya provocado que las drogas se hayan convertido en parte de su identidad. Alucinógenos como la marihuana y el LSD eran consumidos por jóvenes y a veces hasta por niños; esto se resume en uno de sus normas que reza así: Cambia la mente de toda persona que encuentres. Llévala a la droga o, mejor, al amor, a la sinceridad, al placer. Sácale del cementerio del confort y del lujo. Ya en 1965 el periodista Michael Fallon había acuñado el término hippie refiriéndose a la reunión de los beatniks y bohemios. Sin embargo, las primeras comunidades se habían formado en 1964. La novedad descubierta por los medios de comunicación provocó un gran revuelo internacional. La sociedad escandalizada rechazó y criticó a este grupo de jóvenes que se escapaban de los cánones sociales previamente establecidos. No aceptaban la forma de vida que llevaban, la ropa estrafalaria llena de colores, el pelo largo y su discurso crítico, político y pacifista. Adentrándose en el mundo hippie se pueden encontrar a grandes intelectuales disfrutando de buena poesía, a artistas que plasman en su obra todos sus sentimientos y a políticos con ideas progresistas y transformadoras.   

            Su aspecto descuidado, con su vestimenta de colores psicodélicos, sus cabellos largos y sus adornos tomados de la cultura africana, eran características para distinguirlos. Pues estaban hartos de tanta formalidad. Hartos de seguir un guión para mantener un diálogo. Hartos de seguir al pie de la letra una rutina diaria que se les imponían los adultos. Esta filosofía llevó a que, cada vez, tuvieran más y más adeptos. Una de las características de los cabellos largos, era su pasión por el medio ambiente. Con frecuencia se podía ver a un hippie analizando detenidamente las hojas de un árbol o acariciando un frutal. Es así que, la flor se convirtió en su símbolo recibiendo el calificativo de: los hijos de las flores.

Sin ser un movimiento político, muchos de los hippies tomaron la filosofía de Jean Paul Sartre, Herbert Marcuse y Karl Marx como su cimiento político, denominándose la Nueva Izquierda, detestando la propiedad privada, el machismo, el racismo, el dinero y, aunque no tenían como convicción ayudar a los oprimidos, sí lo realizaban frecuentemente. Algunos hippies, convencidos de la filosofía que predicaron, huyeron de la miseria y opresión de las grandes ciudades, hacia bosques en las afueras, en donde fundaron comunas en las cuales su sistema político era el comunismo primitivo. Habían vuelto a sus raíces, eran los nuevos colonos. Sus refugios eran pequeñas casuchas de adobe o simplemente tipos; eso no les importaba, vivían de y para la naturaleza. Su sistema organizativo fue envidiable. Cada persona realizaba una labor y un trabajo diferente, la propiedad privada era casi una especie en peligro de extinción y toda la comuna era concebida como una familia, tanto así que, los hijos eran criados por todos. El consumo de droga fue menor y menos aceptado, pero la poligamia era muchas veces aceptada. La espiritualidad llegó a ser su esencia y tomaron algunos de los valores más importantes de las religiones de Oriente como el hinduismo, budismo Zen y hasta de la cultura africana.

 

1.3  Los Baby Boomers

Baby boom es una expresión inglesa que surge después de la Segunda Guerra Mundial para definir el periodo de tiempo con un extraordinario número de nacimientos que se dio entre 1946 y 1964. En España sin embargo designamos con ese nombre al período que abarca entre 1957 y 1977 por ser el periodo de mayor natalidad que ha tenido este país que incrementó notablemente su población. Este proceso tuvo una media de diez años de retraso respecto al mismo fenómeno en el resto de Europa Occidental y Estados Unidos. Así se denomina generación baby boom o baby boomers a los individuos nacidos durante estos años. Este grupo estableció las bases de una nueva sociedad, con sus costumbres, su ropa, su música y sus demandas políticas. El fenómeno comenzó cuando, al final de la guerra, los soldados regresaron a sus hogares a casarse y a formar familias. Pero sus orígenes tuvieron que ver con la economía tanto como con el final de la guerra. En la década de 1930, millones de estadounidenses pospusieron el matrimonio y los hijos durante la Gran Depresión. Pero durante la guerra, la economía estadounidense prosperó, y los enormes pedidos a las industrias por cuenta del esfuerzo bélico hicieron que se duplicara la producción económica. Cuando la guerra terminó, había una larga fila de estadounidenses buscando tener familia.. Empezaron a casarse más jóvenes, y tener niños a una edad más temprana que nunca antes. Como resultado, la población estadounidense aumentó en 30 millones de personas durante la década de 1960, pasando de 150 a 180 millones, a pesar de tener  una política migratoria bastante restrictiva.

Los baby boomers llegaron a la edad adulta en la década de 1960, cuando las expectativas de una economía en permanente expansión se estrellaron contra la realidad de los disturbios por los derechos de las minorías y la Guerra de Vietnam. Estos jóvenes, cada vez más preparados en las universidades, fueron los campeones de la "revolución de los derechos", que exigía la expansión de los beneficios económicos y la libertad personal a través de la sociedad. Fue una generación que daba por descontada la prosperidad, pero buscó valores distintos. Este cambio generacional en valores fue caracterizado por Ronald Inglehart, profesor de ciencias políticas en la universidad de Michigan, como "post-materialismo" y tuvo profundas consecuencias sociales y políticas. [3]  

 

Así fue tras la II Guerra Mundial cuando la sociedad despertó de un letargo que la tenía acallada durante siglos para ser consciente de una nueva realidad y romper con los cánones establecidos hasta el momento, se habló de la realidad sexual, de la realidad de la mujer y de la necesidad de cambios dentro de un sistema basado en restricciones y el control social.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Real Academia Española, 2001: Diccionario de la lengua española, Espasa Calpe, Madrid.